El ahorro a largo plazo está ligado a la consecución de objetivos vitales, pero en ocasiones despreciamos las posibilidades que nos ofrece lo que hemos conseguido y, por motivos fiscales, dejamos pasar oportunidades para alcanzar mayores beneficios.
¿Qué es el crédito lombardo?
El crédito a la inversión, conocido en la industria financiera como crédito lombardo, es una herramienta poco utilizada que permite apalancarse sobre los activos financieros que ya poseemos. Aunque se trata de una opción con ciertos riesgos, debería ser más conocida por quienes están familiarizados con los mercados.
Lo habitual es que el dinero depositado en fondos conservadores o carteras de bonos sirva como aval para aproximadamente el 80% del crédito solicitado, mientras que los fondos de renta variable y las acciones pueden respaldar cerca del 70%. En el caso de las posiciones en bolsa, la expectativa debe ser la de duplicar los intereses que se pagan por el crédito. Actualmente, el retorno esperado para la bolsa europea en los próximos años es del 7%, y para la española, la más barata en términos de valoración, es de casi el 8%.
Beneficios del crédito lombardo
- Acceso a liquidez sin vender activos: Permite obtener capital sin necesidad de vender valores en momentos desfavorables del mercado o generar impacto fiscal.
- Condiciones favorables: Generalmente, estos préstamos ofrecen tipos de interés más bajos que los préstamos personales o hipotecarios, y están exentos del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
- Flexibilidad en la garantía: A diferencia de los préstamos tradicionales, el prestatario puede sustituir la garantía sin necesidad de liquidar la deuda.
- Oportunidad de apalancamiento: Si se invierte de manera estratégica, la rentabilidad obtenida con el crédito puede superar el costo del financiamiento, maximizando el rendimiento de la inversión.
- Estrategia fiscal eficiente: Evita tributar por plusvalías generadas en la venta de activos y permite seguir recibiendo beneficios como dividendos o intereses de los valores en cartera.
Riesgos del crédito lombardo
- Volatilidad del mercado: Dado que los valores utilizados como garantía pueden fluctuar en precio, el prestatario podría verse obligado a aportar garantías adicionales o liquidar posiciones en condiciones desfavorables.
- Margen de seguridad reducido: No se puede solicitar el 100% del valor de los activos, sino que se concede solo un porcentaje, lo que puede limitar la cantidad de liquidez disponible.
- Exposición a pérdidas significativas: Si el mercado cae y el prestatario no puede aportar más garantías, el banco puede ejecutar la garantía, forzando la venta de los activos en un momento inoportuno.
- No apto para todos los inversores: Este tipo de crédito está diseñado para clientes con una alta capacidad patrimonial y un conocimiento profundo de los mercados financieros.
- Coste financiero: Aunque los intereses suelen ser bajos en comparación con otros tipos de préstamos, siguen representando un coste que debe ser compensado con una rentabilidad superior.
Funcionamiento del crédito lombardo
El crédito lombardo se basa en la concesión de un préstamo a cambio de una garantía en forma de activos financieros. La cantidad prestada se calcula en función del valor de los títulos aportados, aplicando un coeficiente de cobertura que varía según el riesgo y la volatilidad de los activos.
Si el prestatario incumple las condiciones del préstamo, la entidad financiera tiene derecho a ejecutar la garantía, vendiendo los valores en el mercado secundario. En caso de que los activos aumenten de valor, se puede ampliar el crédito dentro de los márgenes establecidos.
A diferencia de otros préstamos con garantía, el crédito lombardo permite al prestatario seguir operando con los valores dados en prenda, siempre que mantenga el nivel de cobertura exigido. Esto lo convierte en una herramienta útil para inversores con una estrategia a largo plazo que buscan optimizar sus recursos financieros sin deshacerse de sus activos.
Conclusión
El crédito lombardo es una alternativa interesante para inversores con activos financieros que desean obtener liquidez sin vender sus posiciones. Sin embargo, su uso debe evaluarse con cautela, considerando tanto las oportunidades como los riesgos asociados. En un entorno de mercados volátiles, la clave está en un análisis cuidadoso y una gestión prudente del apalancamiento.